18 may. 2011

Enseñanza: Ser autocríticos a veces es difícil...

Hoy quiero compartir un pequeño cuento que nos hará meditar sobre nuestra capacidad de criticarnos a nosotros mismos, de valorar adecuadamente los errores (tanto nuestros como los de los demás)... Ello va enlazado con la acción de predicar con el ejemplo, que todo líder tiene que llevar a cabo para lograr la ascendencia en sus liderados...


Cada hombre, según una leyenda antigua, nace en el mundo con dos bolsos suspendidos de su cuello, uno al frente y otro en la espalda. Todo el bolso que lleva al frente está lleno de las faltas y defectos de sus vecinos, y el bolso grande que lleva detrás en la espalda lo lleva lleno de sus propias faltas y defectos. De ahí es que los hombres son rápidos para ver las faltas de otros, pero son a menudo ciegos para ver sus propios defectos.
La propuesta entonces es focalizarnos más en mejorar nuestras faltas, y evaluar meditadamente las faltas de los demás, dando la justa valoración a las mismas.

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