6 may. 2011

Ética y Toma de Decisiones.

Continuando con el post anterior sobre Ética y Toma de Decisiones, se presenta nuevamente otro excelente trabajo de Miguel Ariño, que fui expresamente autorizado a citar en este blog, por el autor del mismo.

"...Voy a continuar con el tema de los valores y la toma de decisiones. Cada uno decide según su escala de valores, pero decíamos que hay que cerciorarse de que se tienen unos valores correctos, que uno valora cosas que realmente valen y no cosas que no valen. Es decir, que existen valores objetivos: honradez, justicia, lealtad, etc. Si esto no fuera así ¿qué sentido tendría el decir que hemos de tener un comportamiento más ético, sobre todo los dirigentes políticos y los responsables de las empresas?. Si no hubiera principios de actuación, valores, objetivos, cada uno estaría actuando eticamente según "sus" valores, según "su" ética. A nadie se le podría achacar falta de ética en su comportamiento.
Negar la existencia de valores objetivos es el terreno de los mediocres. Si soy yo el que dicto lo que está bien y lo que está mal, yo siempre triunfo. Es como si en la liga de futbol cada equipo pusiera las reglas. Uno dice gana la liga "el que meta más goles". Otro dice, "el que más penaltis meta", otro "el que le metan menos goles", así todos los equipos ganan la liga. No señores. La liga la gana solo un equipo: el que más puntos consigue y punto (o cómo dicen mis alumnos del master punto pelota).
Esto no son simplemente consideraciones filosóficas. Lo serían si no tuvieran impacto en la vida de cada una de las personas y en las organizaciones que formamos. A nivel personal, si tu escala de valores no es correcta vas a tener más dificultades en la vida. A nivel más macro, si las causas de la crisis económica fueran puramente económicas, con una correcta política económica tendríamos la solución. Pero las causas de la crisis son tanto económicas como éticas, comportamientos eticamente reproblables, entonces ya no es suficiente una adecuada política económica. Hace falta algo más: integridad. Una deficiente escala de valores genera crisis económicas a nivel social y crisis personales a nivel individual.
Termino con una par de poesías breves de Antonio Machado (tiene muchas en este sentido) que avalan lo que estoy exponiendo: "Tu verdad no, la verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya guárdatela" y la otra: "En mi soledad, he visto cosas muy claras, que no son verdad".

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