15 de may. de 2011

Solo se fracasa cuando se deja de intentar.

Comparto esta historia que demuestra que quien continúa con compromiso y convicción en la causa que sigue, por más derrotas que tenga, en algún momento logrará alcanzar la victoria. Como líderes tenemos que tenerlo bien en claro y transmitirlo a nuestros subordinados. ¿No lo creen?

La historia dice que este hombre fracasó en los negocios y cayó en bancarrota en 1831.
Fue derrotado para la Legislatura de 1832.
Su prometida murió en 1835.
Sufrió un colapso nervioso en 1836.
Fue vencido en las elecciones de 1836 y en las parlamentarias de 1843,1846, 1848 y 1855.
No tuvo éxito en su aspiración a la Vicepresidencia en 1856, y en 1858 fue derrotado en las elecciones para el Senado.
Este hombre obstinado fue Abraham Lincoln, elegido presidente de Estados Unidos en 1860.

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