Mostrando entradas con la etiqueta Bucay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bucay. Mostrar todas las entradas

15 ago 2011

El paquete de galletas - Enseñanza

Comparto a continuación un cuento leído en uno de los libros de Jorge Bucay, de su lectura podemos extraer muchas enseñanzas para la interacción con los demás en el día a día, tanto en el trabajo como en nuestras actividades personales, los invito a reflexionar y comentar qué enseñanzas creen ustedes que les deja este precioso cuento.
 A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante. En la ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará aproximadamente una hora en llegar a la estación.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.
Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de galletitas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela despreocupadamente.
La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.
Por toda respuesta, el joven sonríe... y toma otra galletita.
La señora gime un poco, toma una nueva galletita y, con ostensibles señales de fastidio, se la come sosteniendo otra vez la mirada en el muchacho.
El diálogo de miradas y sonrisas continúa entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, el muchacho cada vez más divertido.
Finalmente, la señora se da cuenta de que en el paquete queda sólo la última galletita. " No podrá ser tan caradura", piensa, y se queda como congelada mirando alternativamente al joven y a las galletitas.
Con calma, el muchacho alarga la mano, toma la última galletita y, con mucha suavidad, la corta exactamente por la mitad. Con su sonrisa más amorosa le ofrece media a la señora.
- Gracias! - dice la mujer tomando con rudeza la media galletita.
- De nada - contesta el joven sonriendo angelical mientras come su mitad.
El tren llega.
Furiosa, la señora se levanta con sus cosas y sube al tren. Al arrancar, desde el vagón ve al muchacho todavía sentado en el banco del andén y piensa: " Insolente".
Siente la boca reseca de ira. Abre la cartera para sacar la lata de gaseosa y se sorprende al encontrar, cerrado, su paquete de galletitas... ! Intacto!.

11 mar 2011

Cuento de las Ranas en la crema. Jorge Bucay. Enseñanza.

Una de las cualidades que se aprecian en un buen líder es su perseverancia, su voluntad, el creer que siempre se puede más, ello hace que sea un individuo que busque desafíos y que salte los obstáculos empleando el ingenio, encontrando los recursos necesarios estén o no a disposición.
Como decía Jorge Vigón en su libro Estampa de Capitanes, "ha de ser guía y conductor de una muchedumbre es, ante todo, necesaria una decidida voluntad; de dos especies puede ser la que le anime; o enérgica y fuerte, pero momentánea, o fuerte a la par que duradera; la primera necesita para ejercitarse que el que la posee se sienta, a su vez, conducido y excitado sin cesar, mientras que a los hombres de voluntad persistente su propia idea les sirve de guía; y , estando aquélla bien determinada, no se apaga la estrella que les marca el camino; esta clase de voluntad es cabalmente la que conviene al militar."
A continuación se presentará el cuento realizado por Jorge Bucay, "Las ranas en la crema", a la luz de la enseñanza, que en sentido figurado hace el autor, podremos concluir de cuál de las ranas protagonistas del cuento, es la que demostró poseer atributos de líder....
Y POR SOBRE TODAS LAS COSAS NOS DEJA UN MENSAJE FINAL, QUE SE PUEDE RESUMIR EN QUE BIEN VALE LA PENA LUCHAR, SIN RENDIRSE, SEGURO QUE SI PERMANECE LA "VOLUNTAD DE COMBATIR" LA ESPERANZA DE LA VICTORIA ESTARÁ PRESENTE...

A continuación el texto citado:
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.